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La causa más frecuente de las diarreas que se originan durante las vacaciones o los viajes suelen ser la contaminación de alimentos y bebidas.
Sin duda que el tiempo de las vacaciones es un momento anhelado a lo largo de todo el año. El tiempo de posponer nuestras preocupaciones cotidianas, olvidarnos del estrés laboral de todo un año y poder relajarnos y disfrutar en familia o en buena compañía, puede ser malogrado, aunque sea parcialmente, por un molesto e inoportuno cuadro diarreico.
Este tipo de diarrea es la que se denomina diarrea del viajero. Se habla de diarrea del viajero a la que se produce durante los viajes o estadías en países o regiones a la que una persona no está habituada; el cuadro consiste en 3 o más deposiciones, líquidas o semilíquidas, a lo largo de 24-48 horas. Repasemos algunas de sus características y, lo más importante, el modo de prevenirlas.
Contaminantes al ataque
Nuestro organismo no puede vivir sin el consumo diario de alimentos y de agua. Muchas bacterias o gérmenes encuentran en el agua y en diversos alimentos o preparaciones culinarias un hábitat ideal para desarrollarse. Si nuestro intestino se ve agredido por una carga importante de gérmenes que superan la barrera defensiva propia del aparato digestivo, puede desencadenarse el cuadro diarreico.
Antes de considerar aspectos del tratamiento de la diarrea del viajero es imprescindible remarcar el modo de prevenirlas. Las medidas recomendadas incluyen:
- Salvo que existan grandes pautas de seguridad, no emplear agua corriente, ni para beber ni para lavarse los dientes.
- No utilizar agua mineral si los precintos de seguridad del envase o la tapa han sido rotos o violados. Podría tratarse de una adulteración o bien de un accidente no premeditado que expone al agua embotellada a la contaminación.
- Salvo que tenga la certeza de que han sido elaborados con agua purificada, no utilice cubitos de hielo para enfriar sus bebidas. A menudo los cubitos son elaborados con la misma agua que puede tener contaminantes y el frío no neutraliza a esas bacterias.
- No use leche no pasteurizada.
- Trate de no consumir alimentos vegetales o frutas crudos, salvo que los haya adquirido por su cuenta y Ud. mismo haya procedido a su higiene y la extracción de la piel o la cáscara. Esta recomendación incluye la ingestión de ensalada de frutas.
- Aunque la tentación por probar algo distinto sea grande, evite el consumo de carnes crudas o con poca cocción.
- Nunca recurra a alimentos que se adquieran en puestos callejeros.
- Si no emplea agua embotellada segura, utilice el agua potable pero hervida y enfriada (¡no la enfríe con hielo!).
Tantas prohibiciones y limitaciones no deben bloquear nuestros deseos de pasar unas merecidas vacaciones. Veamos los aspectos positivos, es decir, las indicaciones de bebidas y alimentos seguros:
- Gaseosas
- Infusiones, tales como café o té
- Agua mineral o mineralizada (siempre que la tapa esté indemne)
- Alimentos que sean preparados por Ud., siguiendo estrictas pautas de higiene
- Carnes bien cocidas
Si se llegara a producir, no obstante, un cuadro de diarrea, que puede acompañarse por cólicos o vómitos, no dude en consultar prontamente a un servicio médico local. Mientras tanto consuma líquidos seguros en abundancia y recurra a antibióticos sólo en el caso que su médico de cabecera o el profesional que lo asista se lo recomiende. Tenga en cuenta que los niños, las embarazadas y las personas mayores o con enfermedades, son las más susceptibles. En ellos muchas veces puede ser necesario utilizar las denominadas sales de rehidratación. En todos los casos, no demore la consulta con el médico.
Editora Médica Digital, febrero de 2010 |